¿Por qué es la patata el alimento favorito de los más pequeños?

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Niños y patatas

 

La patata es, sin duda alguna, uno de los alimentos favoritos de los más pequeños. De sabor suave que combina bien con todo, es muy digestiva y además permite presentarla de mil y una formas, de modo que resulte muy atractiva a la vista, algo que ayuda a que los más pequeños se animen a comer.

A partir de los seis meses ya puedes incluirla en la dieta de tu bebé, porque se digiere con facilidad y además tiene un alto valor nutricional.

Baja en grasas, tan sólo aporta 88 Kcal. por cada 100 gramos y es un alimento muy rico en carbohidratos, debido a que posee alrededor de 20 gramos de este nutriente por cada 100 gramos de patata, composición que la convierte en un alimento excelente para recargar las pilas de los más pequeños.

Además, las patatas tienen un 85% de agua y un alto contenido en potasio, lo que, como bien sabemos ayuda a prevenir calambres y otras dolencias neuromusculares. También contiene varias vitaminas, como la vitamina C, riboflavina, tiamina y niacina; y  minerales como el calcio, el potasio, el fósforo y el magnesio.

Creemos que merece la pena que prestes especial atención a su elevada composición en vitamina C, un nutriente esencial para el ser humano por ser un potente antioxidante y estar presente en numerosos procesos metabólicos. Una parte considerable de esta vitamina puede perderse durante el proceso de cocción, por eso, para preservar su contenido, es recomendable cocinarlas al vapor, envueltas en papel de aluminio al horno o en las brasas.

Si bien a los más pequeños les encantan fritas, nosotros preferimos aconsejarte que no abuses de esta preparación. Resérvala para momentos especiales puesto que al cocinarlas de esta manera retienen muchas grasas que no tienen presentes en su composición de manera natural.

Por el contrario, una patata cocida o asada puede aportarles múltiples beneficios tales como un alto contenido en fibra (que ayudará a los que sufran estreñimiento), reducción del estrés (ideal para los más movidos) y una fuente de energía perfecta para afrontar su vida diaria con energía. Algo muy necesario con su actual ritmo de vida que combina el colegio, las actividades extraescolares y el estudio. Sin duda alguna, debemos incluirlas varias veces a la semana en la dieta de nuestros hijos teniendo la tranquilidad de que están comiendo sano y bien.

Los niños deben comer alimentos variados, apetitosos y si posible que tengan una presentación sencilla que despierte su interés y ganas de comer. Las patatas, en sus mil y una preparaciones, son el alimento que no debe faltar en tu mesa, tanto en invierno como base de un buen guiso, acompañando a un pollo al horno o en una riquísima tortilla de patata como en verano, en una deliciosa ensaladilla rusa.