El IFS Global Markets sella la calidad de Patatas Lázaro

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Garantizar a nuestros clientes que están consumiendo un producto de la máxima calidad es el objetivo por el que trabajamos día a día desde que Patatas Lázaro abrió sus puertas. Por tanto, conseguir una certificación de prestigio internacional es, no sólo un reconocimiento a nuestra labor y al esfuerzo de cada una de las personas que trabajan en nuestra empresa, sino fundamentalmente un sello de calidad, seguridad y, lo que es más importante, de confianza para nuestros consumidores.

Esto es exactamente lo que significa para nosotros tener la certificación por el IFS Global Markets. Una estricta norma que examina desde las infraestructuras, a los procesos de fabricación, la seguridad o la inocuidad de los alimentos que fabricamos o procesamos. En definitiva, se trata de una herramienta que nace con la vocación de facilitar que, tanto en sus procedimientos de seguridad alimentaria como en su infraestructura, puedan obtener un sello que certifica su buen hacer y cuenten con un sistema de gestión e implementación de las normas IFS de forma gradual.

 

Ventajas del programa IFS GLOBAL MARKETS FOOD

Las ventajas de esta certificación van mucho más allá de ser un garante de calidad:

  • Establece un sistema de evaluación de la empresa consistente y uniforme.
  • Facilita el proceso de mejora continua.
  • Reduce los costes y el tiempo para los proveedores y los minoristas.
  • Ofrece programas de evaluación adaptados a empresas.
  • Da un enfoque sistemático para lograr la Norma IFS en un período de tiempo definido.
  • Posibilita el poder trabajar con organismos de certificación y proveedores de servicios de evaluación y con asesores calificados.
  • Garantiza la compatibilidad y transparencia en toda la cadena de suministro.

 

Un largo proceso

Conseguir este certificado es un gran reto para todas aquellas empresas que se lo propongan. No en vano, depende de la estructura y/o lo preparada que esté la empresa el proceso se puede alargar hasta 4 años. A lo largo de los tres primeros se adaptan tanto los procesos de fabricación como las instalaciones y el último se centra básicamente en obtener la certificación IFS. En nuestro caso el viaje ha sido más corto debido a nuestra alta preparación tanto en instalaciones, como en procesos y estructura, y en tan solo 6 meses conseguimos obtener la certificación con una calificación del 93% sobre el 100%.

Nuestra alta preparación, tanto en instalaciones como en procesos y estructura, nos permitió obtener en tan solo 6 meses la certificación con una calificación del 93% sobre el 100%.

Para que podamos valorar en toda su dimensión la importancia de conseguir este sello de calidad, vamos a explicar detalladamente en que consiste este proceso y el minucioso análisis a que fue sometida nuestra empresa antes de conseguirlo. Este camino se divide en cuatro fases. La primera de ellas consiste en una autoevaluación por parte de la propia empresa dirigido por el departamento de calidad alimentaria.

En la fase 2 se estudian los sistemas de gestión de la seguridad o inocuidad alimentaria, incluyendo la trazabilidad, liberación del producto, gestión de incidentes o control de productos no conformes y las consiguientes acciones correctivas.

También se analizan las buenas prácticas en la fabricación. Desde la higiene del personal, al respeto al medio ambiente, la limpieza y desinfección, el control de la contaminación del producto, también de las posibles plagas o de la calidad del agua. Los posibles peligros alimentarios o el control de alégrenos también es objeto de un minucioso análisis.

En la fase 3 el sistema de gestión de la seguridad alimentaria se analiza con parámetros diferentes como la responsabilidad de la dirección, gestión de reclamaciones, vigilancia de los equipos, análisis del producto, compras o formación.

Las instalaciones y mantenimiento de los equipos, la gestión de los residuos o el almacenamiento y el transporte son los paramentos que se evalúan, en esta tercera fase, para comprobar las buenas prácticas en la fabricación. Se trata de la fase previa para conseguir, en una cuarta fase, el último objetivo: conseguir la certificación IFS.

Como habrás podido comprobar, conseguir la certificación IFS Global Markets Food es una tarea que implica a toda la organización, y es el mejor garante de que todo aquel que adquiera nuestros productos, tanto de Patatas Lázaro como FreshNatur, estará consumiendo una patata de la máxima calidad y seguridad alimentaria.

Una vez conseguida esta certificación continuamos con el proceso de mejora continua en el área de calidad y nos estamos preparando para conseguir el siguiente nivel de certificación en este ámbito: IFS FOOD.