¡La alimentación no tiene desperdicio!

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Cada año en España se desperdician 7,7 millones de toneladas de comida, 89 millones de toneladas de alimentos tiramos a la basura anualmente los europeos y la cifra es todavía más escalofriante si la ampliamos a nivel mundial: 1.300 millones de toneladas se desperdician en un solo año en todo el mundo. Son datos de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), que también advierte que el desperdicio de alimentos es el responsable de la emisión de 3.300 millones de toneladas de gases de efecto invernadero a la atmósfera.

Con el objetivo de frenar este alarmante problema nace el proyecto “La Alimentación no tiene desperdicio”. Una iniciativa de colaboración para reducir el despilfarro alimentario que lidera AECOC (asociación de empresas de gran consumo) y que cuenta ya con el apoyo de más de 350 empresas fabricantes y distribuidoras del sector del gran consumo, operadores logísticos y de transporte, asociaciones empresariales, organizaciones de consumidores e instituciones. En Patatas Lázaro nos sentimos orgullosos de formar parte de este proyecto que quiere dar a conocer los esfuerzos que muchas empresas realizan para evitar el desperdicio de alimentos e impulsar mejores prácticas de colaboración con el fin de ir disminuyendo este problema.

La campaña tiene tres objetivos principales:

  • Establecer prácticas de prevención y eficiencia a lo largo de toda la cadena alimentaria, que consigan una reducción de los desperdicios.
  • Maximizar el aprovechamiento del excedente producido a lo largo de las diferentes fases de la cadena de valor (redistribución, reutilización y reciclado)
  • Sensibilizar y concienciar a la sociedad sobre este problema y la necesidad de reducir el desperdicio alimentario.

Y es que, a pesar de que un tercio de los alimentos producidos en todo el mundo terminan en la basura, este despilfarro es un tema desconocido para gran parte de la sociedad y las empresas y lo que es más preocupante: no se sabe la repercusión que puede tener en el futuro.

Según un informe de la FAO de 2011, el hecho de que tirar sea más barato que reutilizar, es en los países industrializados una de las principales causa del desperdicio de alimentos. Otra de las causas importantes es el desconocimiento por parte de los consumidores de dos términos que aparecen siempre en las etiquetas de los productos “fecha de caducidad” y “consumo preferente”.

Pero también hay que tener en cuenta que no sólo se despilfarra en los hogares. El Comité de Seguridad Alimentaria (CSA) alerta sobre el desperdicio durante los procesos de producción, almacenamiento, procesamiento y distribución de los productos. Y es precisamente por este motivo por el que el consejo directivo de AECOC aprobó en 2012 trabajar en un proyecto destinado a frenar este grave problema. Un proyecto de colaboración entre todas las partes de la cadena, desde el sector primario a la industria, la distribución, la administración y la FESBAL.

Entre otras medidas esta iniciativa, pionera en Europa, creó una serie de canales de comunicación para difundir las buenas prácticas en temas de prevención del despilfarro, como la página web www.alimentacionsindesperdicio.com. Una página abierta para informar a todo el mundo sobre cómo aprovechar los alimentos y reducir el despilfarro, con gestos tan sencillos como la reutilización de los alimentos sobrantes para elaborar diferentes y deliciosas recetas.

Entre los logros de esta iniciativa cabe destacar que las empresas integradas en el proyecto hemos logrado incrementar en un 6% la cantidad de producto que, tras no ser comercializado, se ha donado a entidades benéficas, pasando del 27% al 32%, del total del producto no comercializado apto para el consumo humano. También se ha elaborado la Guía de Seguridad Alimentaria para Bancos de Alimentos, con los procedimientos a seguir para que los producto se transporten y manipulen en las mejores condiciones y se ha formado a más de 1.000 voluntarios de los Bancos de Alimentos para conseguir un adecuado mantenimiento y proceso de los alimentos y que éstos no acaben en la basura.