¿Quién dice que las patatas son aburridas?

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Hacer una guarnición más divertida y atractiva para los más peques; conseguir platos sofisticados con un ingrediente de lo más habitual; entender de qué hablan los reconocidos chefs de algún concurso televisivo o simplemente por ganas de innovar y disfrutar cocinando y lo que es más importante, comiendo lo cocinado.

Cualquiera de estas razones puede ser una buena excusa para que sigas leyendo y conociendo con detalle todas las formas y maneras de cortar y cocinar el más conocido de los tubérculos, nuestra querida patata. Lo que te puedo garantizar es que te vas a sorprender.

Así es, una patata puede ser mucho más que un acompañamiento o una manera fácil de hacer nuestros platos más completos y nutritivos. Sólo con la forma de cortarlas podemos hacer que se conviertan en las auténticas protagonistas de nuestro menú. De hecho, seguramente es el elemento culinario con más variedad de formas y cortes. ¡Vamos a conocerlos!

Patatas chips: Son las que están peladas y cortadas en rodajas muy finas, de aproximadamente un milímetro. Se lavan en agua y se fríen a 180 grados hasta que se doren. Es mejor que no las pongas a freír en grandes cantidades para que no se peguen.

Patatas Ana: Peladas y cortadas en rodajas, con un grosor de tres milímetros. Se untan en mantequilla y se cuecen en moldes al horno.

Busca tutoriales para aprender las técnicas de corte de patata ¡hay muchísimas diferentes!

Patatas a lo pobre: Se cortan de manera similar a las anteriores, se lavan y después se fríen en una sartén, bastante cantidad, junto con cebolla en juliana. No deben estar demasiado fritas y ni crujientes. Se trata de que queden cocinadas pero jugosas.

Patatas rejilla: Necesitamos una mandolina, que utilizaremos por el lado que tiene la cuchilla estriada. Al pasar por esta cuchilla la patata queda marcada con unos canales. Se retrocede y se vuelve a pasar, girando la patata 45 grados, dándole la forma de enrejado. El grosor que se debe dar no excederá los dos milímetros. Se lavan y fríen en pequeñas cantidades a una temperatura de 180 grados.

Patatas paja: Cortadas en palitos muy finos de aproximadamente un milímetro de grosor. Lo mejor es freírlas a 180 grados.

Patatas juliana: Igual que las paja pero con un grosor de más de medio milímetro.

Patatas brunoise: Primero las cortaremos en juliana y después las colocaremos en montoncitos bien alineados para así cortarlos de manera transversal con el mismo grosor. El resultado son cuadraditos milimétricos.

Patatas carré o en dados: Se cortan en dados regulares de aproximadamente 1’5 x 1’5 cm. Se suelen utilizar como acompañamiento de guisos o para ensaladilla rusa. Si las cortamos un poco más gruesas, de unos 2×2 cm se denominan patatas gros carré.

¿Sabías que la forma de cortar la patata puede convertirla en la auténtica protagonista de tus platos?

Patatas panadera: Se cortan en rodajas de entre 3 y 5 milímetros. Suelen cocinarse al horno como guarnición. También las podemos utilizar para tortilla de patata, pero cortándolas un poquito más finas.

Patatas gajo: Hay que cortar la patata por la mitad y cada mitad se corta de nuevo en dos mitades y repetir si es necesario para que queden como los gajos de una naranja. Es el típico corte de las patatas Deluxe.

Patatas gajo, un corte de luxe para acompañar tu hamburguesa favorita.

Patatas chascadas: Chascar las patatas es introducir el filo del cuchillo en la patata y a continuación arrancar el trozo de patata. Este corte suele emplearse para dar consistencia a los guisos, ya que esta forma de romper la patata permite que vaya soltando el almidón en la cocción.

Patata Pont Neuf: Se corta la patata en cuatro partes muy gruesas, de unos 6 cm de largo por 1 cm de ancho o incluso algo más. Una vez fritas, remontan a modo de puente, con dos tiras de patata sobre el plato y otras dos encima en perpendicular.

Patatas en espiral: Simplemente hay que cortar uno de los extremos de la patata e introducir de forma longitudinal un palillo de brocheta. Así podemos ir cortando en espiral con la ayuda de un cuchillo puntilla sin llegar hasta el centro. Una vez cortada, se estira a lo largo del palillo. Se pueden freír, hornear o hacer a la brasa.

Patata española o de batalla: Es la que vemos generalmente acompañando carnes o pescados. Simplemente se cortan las patatas en rodajas y después en tiras, de forma que quedan unas patatas alargadas, de unos 5 centímetros de longitud y entre 1 y 1’5 cm de grosor. En muchos países también son conocidas como french fries.

 

Con las que podemos decir son las “patatas de toda la vida” cerramos este listado de ideas, con el que queremos ayudaros a sorprender a vuestros comensales, con este ingrediente tan habitual en nuestras cocinas. Pero si os ha sabido a poco y tenéis tiempo para bucear en internet, descubriréis que nuestro tubérculo favorito puede ser una fuente inagotable de sorpresas.Y no olvides que la calidad de las Patatas Lázaro son perfectas para todas las preparaciones que quieras preparar ¡con nuestras patatas nunca fallas!